Comprender los Tranquilizantes, Sedantes y Medicamentos Ansiolíticos

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La intervención farmacológica puede desempeñar un papel importante en muchos procedimientos veterinarios, así como en la modificación del comportamiento. Los términos tranquilizante y sedante a menudo se usan indistintamente, y el verdadero significado de los dos a veces se puede perder en la traducción. Este artículo explicará los dos, cómo se usan en medicina veterinaria y cómo se comparan con los medicamentos contra la ansiedad y los suplementos calmantes.

Un sedante es un medicamento que reduce la excitación o la irritabilidad, por lo tanto, permite que el caballo tenga sueño. Estos incluyen xilazina (Rompun), detomidina (Dormosedan) y romifidina (SediVet). Estos son de acción corta y proporcionan sedación confiable con algo de analgesia (alivio del dolor) también. Los caballos sedados a menudo desconocen su entorno, pero estos medicamentos no pueden prevenir todas las reacciones (patadas, mordeduras) e incluso pueden aumentar el riesgo. Los sedantes se usan comúnmente para facilitar procedimientos veterinarios cortos.

Un tranquilizante, por otro lado, es un medicamento que disminuye la ansiedad sin causar sedación excesiva. Por lo general, los tranquilizantes no alivian el dolor y funcionan estabilizando el estado de ánimo, reduciendo la ansiedad y controlando la agresividad. Los caballos a los que se les han dado tranquilizantes suelen ser conscientes de su entorno, pero parecen más relajados.

Los tranquilizantes se pueden dividir en dos categorías: menor y mayor. Los tranquilizantes menores se usan con más frecuencia para combatir la ansiedad, mientras que los tranquilizantes mayores se usan para inducir la relajación. Ejemplos de tranquilizantes menores incluyen el diazepam (Valium), que se usa con frecuencia en potros para facilitar los procedimientos veterinarios, así como el alprazolam (Xanax), que se usa anecdóticamente y con poca frecuencia en el caballo para la ansiedad.

Los tranquilizantes principales se consideran antipsicóticos que, en humanos, se usan para enfermedades mentales graves. Algunos ejemplos de tranquilizantes importantes utilizados en medicina veterinaria son la acepromazina (de acción corta), la flufenazina (de acción prolongada) y la reserpina (de acción prolongada). La acepromazina está etiquetada como una ayuda en el control de animales fraccionados, mientras que la flufenazina y la reserpina se utilizan cuando se necesita relajación a largo plazo, como cuando se pone a un caballo en reposo por una lesión. Ninguno de los dos carece de efectos secundarios, que van de leves a graves, y debe usarse con precaución y solo bajo guía veterinaria.

Debido a que algunos competidores han usado tranquilizantes para mejorar el rendimiento de sus caballos en el ring de exhibición, la Fédération Équestre Internationale y la Federación Ecuestre de los Estados Unidos han prohibido la mayoría durante la competencia. Si compite, asegúrese de hablar con su veterinario sobre los tiempos de abstinencia de cualquier tranquilizante o sedante que su caballo haya recibido.

La mayoría de los medicamentos contra la ansiedad, como la clomipramina (Clomicalm) y la fluoxetina (Prozac), funcionan alterando la forma en que se procesa la serotonina en el cerebro. La serotonina es una sustancia química que proporciona una sensación de comodidad y felicidad. En el caballo, la mayoría de estos medicamentos se usan con diferentes grados de éxito, tienen efectos secundarios significativos o se usan con etiqueta extra, lo que significa que se probaron y aprobaron para una afección que no sea la ansiedad o se diseñaron para otra especie.

Muchos propietarios de caballos recurren a suplementos calmantes para modificar el comportamiento de sus caballos. Los suplementos calmantes, que no requieren receta, generalmente incluyen magnesio, vitamina B1, raíz de valeriana y otros ingredientes naturales. Los suplementos no han sido aprobados por la FDA y cualquier efecto observado debe interpretarse con cuidado.

Otro suplemento nutricional es Zylkene, que según el fabricante contiene alfa-casozepina, una proteína patentada derivada de la leche con propiedades calmantes. El zilceno es un agonista GABA con un sitio de unión muy específico en el sitio 4-ABU del receptor del ácido gamma amino butírico (GABA). El fabricante afirma que la especificidad de este accesorio mejora el mecanismo de afrontamiento del animal cuando se enfrenta a un desafío sin efectos secundarios de sedación, desinhibición o pérdida de memoria. El fabricante de alfa casozepina (Zylkene) dijo que este suplemento nutricional ha sido bien investigado con apoyo documentado de su eficacia en perros, gatos y caballos. Con más de 10 años de uso en todo el mundo, Zylkene mantiene un amplio perfil de seguridad sin efectos secundarios graves reportados.

Si su caballo tiene un problema de comportamiento para el que está considerando medicarse, primero:

1. Consulte a su veterinario para una evaluación para asegurarse de que un comportamiento no está relacionado con un problema médico subyacente;

2. Trabaje con su entrenador y veterinario para idear estrategias para resolver un problema de comportamiento;

3. Utilice la intervención farmacológica como último recurso una vez que se hayan agotado todas las demás opciones.

Fuentes:

Comportamiento Equino: Una Guía para Veterinarios y Científicos Equinos. McGreevy, P. 2004

Manual de Anestesia y Analgesia Equina. Doherty, T., y Valverde, A. 2006

Acerca del autor El Dr. Jeremy Shaba, pasante de atención de campo en el Instituto Médico Equino Hagyard, se graduó en 2015 del Colegio Veterinario de Ontario en la Universidad de Guelph. Sus intereses profesionales incluyen oftalmología, enfermedades respiratorias y redes sociales. En su tiempo libre le gusta correr, acampar y montar a caballo. Puedes seguir las aventuras de Jeremy como pasante de Hagyard en jeremyshaba.com.

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